UN PROBLEMA QUE NOS PREOCUPA Y NOS OCUPA
Hay un
aspecto de la vida en el aula que nos preocupa sobradamente, es el concerniente a la atención a la diversidad.
En la
actualidad, se dan numerosos casos en la que ciertos alumnos, debido a sus características personales, pueden sentirse desplazados, incluso víctimas del aislamiento de parte de la
clase (por no hablar de posibles y frecuentes casos de bullying). Aunque nuestra propuesta de escuela pretende proporcionar un ambiente lo suficientemente sano, parece inevitable que haya niños con ciertos problemas emocionales, ya sea por sus rasgos personales o por el ambiente familiar.
La atención a la diversidad es un
aspecto que en la sociedad actual debe tomarse con más seriedad, se presenten o no problemas en ese momento. Los
órganos políticos competentes a tal efecto deben poner su mirada, ya que se
corre el riesgo de que a una edad temprana nuestros niños y niñas se vean
marginados, o “atacados” en su propio centro educativo; lo cual posiblemente acarreará
en ellos a corto y largo plazo graves problemas de adaptación social, ya sea
dentro de su ámbito familiar más próximo, escolar con sus iguales y o
profesores, o en el futuro durante la edad adulta.
Nuestra
escuela contaría con un gabinete
psicopedagógico, que orientaría y trataría cada caso de forma individualizada
tanto para alumnos “victimas” como para los “atacantes” que utilizan la diversidad
como arma arrojadiza de exclusión. Esto no es nada nuevo ciertamente pero se
requiere, y proponemos, un seguimiento muy específico por parte de nuestra familia educativa para solventar los problemas que puedan producirse en clase y fuera
de ella; mediante la que se garantice una óptima formación en el aula, y que a su
vez repercuta de forma positiva en sus vidas cotidianas fuera de la escuela.
Francesco Tonucci nos dice:
"La escuela debe
ser, sobre todo, un lugar donde se aprende a vivir. Y a vivir bien".
La forma de atacar estos problemas las haríamos de dos formas: por una parte, las dinámicas de grupo dentro del aula se centrarían en solucionar esos problemas específicos, y por otro lado, sesiones individualizadas, pero voluntarias, con los chicos que presenten problemas. El educador debe estar muy atento para localizar los problemas emocionales de los niños, que en muchas ocasiones son difíciles de captar. La propia función de las asignaturas (teatro, música) ya atiende a estos problemas emocionales. Si aún siguen surgiendo, el segundo paso sería tratar el tema en las asambleas o en la asignatura de Sociedad, que proponíamos en nuestra primera entrada 'La escuela que queremos'.
Pero queremos
detenernos en dos supuestos extremos (dentro de los muchos que pueden darse en
el aula). Por un lado podríamos encontrarnos en una misma clase alumnos que
presentan alta capacidad, y por otro lado a alumnos con algún tipo de discapacidad, como pueda ser el trastorno
del espectro autista.
Tanto en
un caso como en otro debemos tener especial cuidado como educadores en que el resto de
compañeros acepten y comprendan la diversidad de sus iguales. Procurando trabajar en nuestros alumnos “especiales” sus puntos más débiles para que
adquieran una educación más completa; y no caer en el error de mantenerlos
seguros en su zona de confort, bajo los parámetros que dominan y conocen, con el
consiguiente riesgo de que puede ralentizarse de forma exponencial su
aprendizaje. Esto requiere de un gran esfuerzo por parte del docente dentro del
aula pero sobre todo de los alumnos, auténticos protagonistas del proceso
educativo. Por otro lado se seguirán potenciando aquellas habilidades para las que presentan una mayor capacidad. Tenemos la firme intención de que los materiales y la metodología que usamos asuma esta diversidad.
En
nuestro primer supuesto podemos encontrar, por
ejemplo, un alumno superdotado con una gran capacidad para las matemáticas
pero serios problemas de adaptación grupal. Nuestros docentes en las diversas
materias prestarán especial atención en realizar actividades y dinámicas de
grupo con una metodología activa y participativa que fomente su integración con
el resto del grupo. Una forma (de las muchas posibles) sería la esbozada por Francesco Tonucci: “El enriquecimiento mediante
el aprendizaje recíproco y la ayuda mutua. Chicos superdotados que enseñan
a niños menos capacitados que ellos en la resolución de problemas matemáticos.
Esta relación de trabajo es formativa para los dos, reitera, ya que el superdotado, por
decirlo de algún modo, siente orgullo al trasladar sus conocimientos a sus
compañeros”. De esta forma se afianza la seguridad, la autoestima, se fomentan
las habilidades sociales, la integración con el grupo, el respeto a la diferencia, etc.
En un supuesto segundo ejemplo, presentamos a una alumna con
trastorno del espectro autista, que tiene graves problemas para comunicarse
mediante el lenguaje hablado, pero que sin embargo, muestra una capacidad alta para la música o las artes. En este caso se procurará fomentar su
creatividad y talento mediante actividades en las que también participen el
resto de la clase, integrando el lenguaje como parte de la dinámica, de forma
que cada alumno alcance un aprendizaje según su propias capacidades y
aptitudes.
El objetivo a gran escala es: Todos
aprenden de todos, todos colaboran y cooperan con todos, todos comparten el
aprendizaje y refuerzan habilidades, conocimientos y modifican actitudes y comportamientos respecto al grupo.
Por decirlo de una forma más directa y cruda, en relación
a los alumnos con riesgo de exclusión por el motivo que sea: altas
capacidades o discapacidad, etnia, nivel socio-económico, cultural, etc. estos podrán desarrollarse socialmente, mejorar sus puntos débiles,
afianzar relaciones con sus iguales etc. gracias a
la ayuda del resto de los integrantes de la comunidad educativa y familiar, y
de forma más detallada dentro del aula a
través de un gran alarde de tesón, paciencia y empatía de nuestros docentes hacia los
niños y niñas con necesidades educativas especiales.
Referencias de la web:
http://www.eldiario.es/andalucia/Francesco-Tonucci-exito-escolar-relacion_0_103940046.html
http://www.eldiario.es/andalucia/Francesco-Tonucci-exito-escolar-relacion_0_103940046.html